Estufa de pellets o gas natural: qué sale más barato para calentar una casa (con la cuenta anual)
¿Estufa de pellets o gas natural? Coste del kWh, gastos fijos, inversión y mantenimiento comparados para saber cuál sale más barato al año en una casa unifamiliar.

La respuesta corta, antes de la cuenta
Cada otoño me llega la misma duda: la caldera está vieja, el gasóleo duele, o la casa nueva viene sin calefacción y hay que elegir. ¿Qué sale más barato al año, pellets o gas natural?
Mi respuesta honesta: depende menos del combustible de lo que la gente cree y mucho más de dos cosas. Una, si tienes el gas natural ya en la calle y en casa (acometida, contador, radiadores). Dos, cómo es la casa: compacta y de una planta, o grande y repartida en dos alturas. Con esas dos respuestas ya casi sabes cuál te conviene. El resto del artículo es para que puedas hacer tu propia cuenta.
Qué cuesta el kWh de calor con cada sistema
Para comparar hay que hablar en la misma unidad, y esa unidad es el kilovatio hora de calor útil, no el saco ni el metro cúbico.
Con el pellet la cuenta es sencilla. Un kilo de pellet certificado (sello ENplus A1, el que deberías comprar) rinde en torno a 4,8 kWh. Una estufa moderna aprovecha aproximadamente el 85 o 90 % de eso. El precio del kWh útil se mueve según compres saco a saco en la gasolinera (caro) o palés completos en verano (bastante más barato).
Con el gas natural la cuenta es parecida: la caldera de condensación aprovecha el gas por encima del 90 % en condiciones normales, y el precio del kWh lo marca tu tarifa, regulada o de mercado libre. Puedes ver ofertas reales y comparar tarifas en el comparador oficial de la CNMC, que es gratis y no vende nada.
En una temporada normal, el kWh de pellet suele quedar algo por debajo del de gas natural. Pero ojo: en años en los que el pellet se dispara (pasó no hace tanto) la ventaja desaparece. Por eso no aconsejo elegir mirando solo el precio del combustible de este invierno.
Los costes fijos, que es donde se decide la partida
Aquí está la parte que los folletos no cuentan y la que más pesa en una casa donde la calefacción se usa cuatro o cinco meses.
El gas natural paga por existir: término fijo mensual, alquiler del contador y, cada pocos años, la inspección periódica obligatoria. Eso lo pagas en julio igual que en enero. En una casa con poco consumo (clima suave, buen aislamiento, gente que trabaja fuera), los fijos pueden ser una parte muy notable de la cuenta anual.
La estufa de pellets no tiene término fijo. Apagada no cuesta nada. Lo que sí tiene es un mantenimiento que muchos olvidan: limpieza del quemador y del cristal cada pocos días de uso, vaciado del cenicero, y una revisión anual con limpieza de la salida de humos que conviene encargar a un profesional. Además consume algo de electricidad (motor del sinfín, ventiladores, resistencia de encendido), poco pero no cero.
Y hay un coste que no aparece en ninguna factura: el sitio. Una casa de pellets necesita un rincón seco para los sacos. Si te los traen en palé, hablamos de un buen espacio en el garaje. Si no lo tienes, cada saco lo cargas tú.
La inversión inicial: aquí el pellet suele ganar, salvo una trampa
Una estufa de pellets de aire, de potencia media e instalada con su salida de humos, se mueve en unos pocos miles de euros. Es una inversión contenida y reversible: si cambias de idea, se vende de segunda mano sin problema.
El gas natural es otra liga cuando partes de cero. Sin acometida en la calle, olvídate: no sale a cuenta en una unifamiliar. Con acometida pero sin instalación interior, hay que sumar caldera de condensación, radiadores, tubería por toda la casa y trámites de alta. Eso es una obra, no una compra.
La trampa está en el otro sentido. Si tu casa ya tiene gas, radiadores y solo falla la caldera, cambiarla por otra de condensación es de largo la opción más barata en inversión. Sustituir todo eso por pellets para ahorrar unos céntimos por kWh es un mal negocio, porque tardarías muchos años en recuperar lo gastado. Si en ese punto te planteas algo más ambicioso, tiene más sentido comparar la caldera con una bomba de calor: lo explico con detalle en la guía sobre si te compensa más una caldera de gas o una bomba de calor.
Qué casa es de pellets y qué casa es de gas
Aquí cambio el chip de contable a asesora, porque el problema de la estufa de pellets no es el precio, es la física.
Una estufa de aire calienta el sitio donde está. Muy bien el salón, regular el pasillo, casi nada el dormitorio de arriba con la puerta cerrada. En una casa compacta, de una planta y abierta, funciona de maravilla y la cuenta anual es imbatible. En una casa de dos plantas con habitaciones cerradas, acabas con un salón a 24 grados, dormitorios fríos y radiadores eléctricos que se comen el ahorro.
Para casas grandes está la estufa canalizable (lleva aire caliente por conductos a dos o tres habitaciones) o la caldera de pellets con radiadores. Funcionan, pero la inversión sube y te acercas al coste de una instalación de gas completa. Es ahí donde el gas natural, con un radiador en cada habitación y su termostato, gana en comodidad y no pierde en dinero.
Y antes de elegir combustible, una pregunta previa que a menudo cambia la cuenta más que el propio sistema: ¿cuánto calor se te escapa? Con cualquiera de los dos, la factura de una casa mal aislada es alta. Si la vivienda tiene fachada sin aislar, merece la pena mirar qué precio tiene aislar la fachada y cuánto se recupera antes de comprar una caldera más potente de lo necesario.
Cómo hacer tu propia cuenta anual en diez minutos
No te fíes de las cifras de los vendedores ni de las mías:
- Estima los kWh de calor que necesita tu casa al año. Con facturas de gas o gasóleo de otros inviernos ya lo tienes; si no, el certificado energético indica una demanda de calefacción orientativa.
- Calcula el coste en pellet: kWh necesarios dividido entre el rendimiento de la estufa, dividido entre 4,8 kWh por kilo, y multiplicado por el precio del kilo al que puedas comprar de verdad (palé en verano, no saco suelto en enero).
- Calcula el coste en gas: kWh necesarios dividido entre el rendimiento de la caldera, multiplicado por el precio del kWh de tu tarifa, más el término fijo por doce meses, más el alquiler del contador.
- Suma el mantenimiento anual de cada uno y reparte la inversión inicial entre los años que piensas quedarte en la casa.
Cuando la gente hace esta cuenta con sus números, casi siempre le salen dos cifras más parecidas de lo que esperaba. Y entonces decide por lo que no está en la hoja: comodidad, espacio para los sacos, si hay gas en la calle, y cuántas ganas tienes de cargar sacos con 70 años.
Un último apunte que sí puede inclinar la balanza: los programas de ayudas públicas favorecen los sistemas renovables, y la biomasa entra en ese saco en muchas convocatorias, mientras que una caldera de gas nueva ya no se subvenciona. Merece la pena revisar las ayudas de rehabilitación energética disponibles en 2026 y las fichas del IDAE, que es el organismo oficial que las coordina, antes de firmar ningún presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Una estufa de pellets puede calentar una casa entera?
Una estufa de aire convencional calienta bien la estancia donde está y las contiguas si la casa es abierta y de una planta. Para una casa de dos plantas con habitaciones cerradas necesitas un modelo canalizable o una caldera de pellets con radiadores, que ya es otra inversión.
¿Cuánto pellet gasta una casa al año?
Depende de la demanda de calor de la casa, no de la estufa. Divide los kWh de calefacción que necesitas (facturas antiguas o certificado energético) entre los 4,8 kWh que aporta cada kilo y entre el rendimiento de la estufa, y tendrás los kilos. En una vivienda media suelen ser varios palés por temporada, no uno.


