Cuánto cuesta instalar un cargador de coche eléctrico en un garaje comunitario: precio, ayudas y qué decir a la comunidad
Precio real de instalar un cargador de coche eléctrico en tu plaza de garaje comunitario, de qué depende, qué ayudas hay y qué tienes que comunicar a la comunidad (no necesitas su permiso).

El precio real, con todo dentro
Te acabas de comprar el coche eléctrico, llegas al garaje y te das cuenta de que cargarlo con el enchufe de la comunidad no es una opción. Primera pregunta: cuánto me va a costar esto. Te doy la horquilla que veo repetirse en presupuestos reales, con el aviso de que cada garaje es un mundo.
Para un caso sencillo (plaza a pocos metros del cuadro, cable por bandeja ya existente, wallbox de 7,4 kW monofásico) el presupuesto completo se mueve entre unos 900 y 1.500 euros. Ahí va el cargador, el cable, las protecciones, la mano de obra y el certificado de la instalación. Si la plaza está en la otra punta del garaje, si hay que atravesar varias plantas o si necesitas un contrato de luz nuevo con su contador, la cifra sube fácilmente a 2.000 o 2.500 euros, y en garajes grandes y antiguos he visto presupuestos por encima de 3.000.
El cargador en sí no es lo caro. Un wallbox básico cuesta unos cientos de euros; uno con conectividad y control de potencia, algo más. Lo que dispara la factura es el recorrido del cable y el punto de donde sacas la corriente, no el aparato.
Pide siempre dos o tres presupuestos con visita al garaje. Quien te da precio por teléfono sin ver el cuadro te lo cambiará después.
De dónde sacas la luz: las tres opciones (y lo que cuesta cada una)
Esta es la decisión técnica que más pesa en el precio. Hay tres formas de alimentar el cargador de tu plaza, y el instalador te dirá cuál es viable en tu edificio.
- Desde tu propio contador de vivienda. Se tira un cable desde el cuadro de tu casa hasta la plaza. No pagas ningún contrato nuevo y cargas con tu tarifa habitual. El problema es la distancia: si vives en un octavo y la plaza está en el sótano dos, el cable, la canalización y las horas de trabajo se comen el presupuesto.
- Con un suministro nuevo en el garaje. Se instala un contador propio para el cargador. Sale más barato en cableado, pero pagas un alta y luego un término fijo cada mes aunque no cargues. Compensa cuando la vivienda está muy lejos o cuando tu potencia contratada en casa ya va justa.
- Desde el contador de servicios comunes, con un contador secundario. Se conecta a la línea de la comunidad y un subcontador mide lo tuyo, que abonas después a la comunidad. Es la opción más barata en obra, pero exige que la comunidad acepte la fórmula de liquidación, así que ya no es una simple comunicación.
Fíjate también en la potencia. Con un monofásico de 7,4 kW, un coche medio recupera una carga nocturna completa sin problema. Los trifásicos de 11 o 22 kW son más caros y casi nunca hacen falta en un garaje particular, salvo que el propio coche los aproveche y tengas prisa a diario.
Qué tienes que comunicar a la comunidad (y qué no)
Aquí es donde más gente se bloquea, y no hace falta. La Ley de Propiedad Horizontal, en su artículo 17.5, dice que instalar un punto de recarga para uso privado en una plaza de garaje individual solo requiere comunicación previa a la comunidad. Ni junta, ni votación, ni permiso del presidente. Puedes leer el texto exacto en el BOE, Ley 49/1960 de Propiedad Horizontal.
A cambio, la misma ley deja claro que el coste de la instalación y el consumo van íntegramente a tu cargo. Nadie te puede obligar a repartirlo, pero tampoco puedes pedir que la comunidad lo pague. Eso es distinto de una infraestructura colectiva aprobada en junta, que sí se financiaría entre todos, a veces con una derrama; si te suena el término y no lo tienes claro, aquí explico qué es exactamente una derrama en tu comunidad de propietarios.
Cómo hacer bien la comunicación:
- Escribe al administrador o al presidente antes de empezar la obra, por un medio que deje constancia (burofax, correo con acuse o el canal oficial de la comunidad).
- Adjunta una descripción breve: plaza, tipo de cargador, potencia, recorrido del cable y empresa instaladora.
- Guarda la copia. Si la comunidad tiene algo que objetar (por ejemplo, que el trazado dañe elementos comunes), te lo dirá, pero no puede vetar la instalación en sí.
Mi experiencia: cuando la comunicación llega bien redactada y con el nombre de un instalador autorizado, casi nunca hay conflicto. Los problemas aparecen cuando alguien tira el cable primero y avisa después.
Las ayudas: lo que hay y cómo no perderlas
Aquí tengo que ser prudente porque las ayudas para puntos de recarga han cambiado casi cada año. El programa estatal MOVES, gestionado por el IDAE y ejecutado por cada comunidad autónoma, ha subvencionado una parte del coste de instalación de cargadores para particulares en varias convocatorias seguidas. Que esté abierto o no en el momento en que leas esto depende de la comunidad y de si se ha agotado el presupuesto. Lo más fiable es consultar directamente el portal del IDAE y la web de energía de tu comunidad autónoma.
Dos cosas que sí se repiten en todas las convocatorias y que conviene tener en la cabeza:
- La ayuda se pide con factura y certificado de instalación de una empresa habilitada. Un cargador comprado por internet y enchufado por un cuñado no entra.
- Casi siempre hay que solicitarla en un plazo concreto tras la instalación, o incluso antes de instalar según la comunidad. Pregunta al instalador antes de firmar: los buenos ya lo gestionan.
También ha existido en algunos ejercicios una deducción en el IRPF por instalar puntos de recarga en vivienda, con condiciones y límites. Comprueba si sigue vigente para el año en que hagas la obra. Y si vas a aprovechar para mejorar más cosas del edificio, echa un vistazo a las ayudas a la rehabilitación energética disponibles en 2026, porque a veces encajan.
El papeleo técnico que el instalador debe entregarte
La instalación se rige por la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, que es la norma específica para recarga de vehículos eléctricos. En la práctica esto significa que la tiene que ejecutar un instalador autorizado y que al terminar debe darte el certificado de instalación eléctrica (el boletín de toda la vida), registrado en industria de tu comunidad. Sin ese papel no hay ayuda, no hay seguro que responda si algo falla y no hay forma de dar de alta un suministro nuevo.
Pide también que las protecciones dedicadas (diferencial y magnetotérmico) queden identificadas en el cuadro. Parece un detalle, hasta que el siguiente vecino instala el suyo.
Y después: cuánto cuesta cargar cada mes
Muchos propietarios se preocupan tanto por la instalación que olvidan la segunda cuenta. Cargar en casa es, con diferencia, la forma más barata de mover un coche eléctrico, sobre todo si programas la carga en las horas valle de tu tarifa. Para un uso diario normal, el gasto mensual queda muy por debajo de lo que costaba el depósito, aunque la cifra depende de tus kilómetros, del coche y de tu contrato.
Si al conectar el cargador a tu contador de vivienda notas que te saltan los plomos con el horno y la lavadora, el instalador puede limitar la potencia del wallbox o instalar un gestor de carga que reparta lo disponible. Sale más barato que subir la potencia contratada. Y ya que revisas tu contrato, aprovecha para mirar cómo reducir la factura de la luz de tu casa con el nuevo consumo dentro.
Preguntas frecuentes
¿Puede la comunidad de propietarios negarse a que instale el cargador?
No, si es para uso privado y en tu plaza individual. La Ley de Propiedad Horizontal solo exige comunicación previa, no autorización. Lo que sí puede hacer la comunidad es exigir que el trazado del cable no dañe elementos comunes y que la obra la haga un instalador autorizado.
¿Cuánto tarda la instalación?
La obra en sí suele resolverse en una jornada, dos si el recorrido es largo. Lo que más alarga el proceso son los pasos previos: visita del instalador, presupuesto, comunicación a la comunidad y, si hace falta suministro nuevo, el alta con la distribuidora, que puede llevar varias semanas.
¿Merece la pena esperar a que la comunidad haga una instalación colectiva?
Si la comunidad ya está votando una preinstalación con línea troncal, esperar suele salir más barato por plaza y evita que cada vecino tire su propio cable. Si no hay nada en marcha, esperar a que se organice puede llevar años. En ese caso, instala lo tuyo comunicándolo bien y, si más adelante llega la infraestructura común, tu cargador normalmente podrá conectarse a ella.
¿Necesito licencia del ayuntamiento?
En general no, porque se trata de una instalación eléctrica interior que se legaliza con el certificado del instalador ante industria, no con una licencia de obras. Si el trazado exige obra visible en fachada o zonas protegidas, consulta con tu ayuntamiento antes de empezar.


