Cuánto cuesta subir o bajar la potencia contratada de la luz (y cuántas veces puedes cambiarla)
Bajar la potencia cuesta unos 11 € con IVA; subirla, unos 45 € por kW más el enganche. Cuántas veces puedes cambiarla, cuándo piden boletín y cómo acertar a la primera.

A esta pregunta se llega por dos caminos. El primero, a oscuras: horno, lavadora y secador a la vez, y se va la luz de toda la casa. El segundo, con la factura delante, el día que descubres que pagas cada mañana por unos kilovatios que no usas nunca.
En los dos casos la salida es la misma, cambiar la potencia contratada, y es barata. Pero tiene su letra pequeña: no cuesta lo mismo subir que bajar, y no puedes ir cambiándola cada mes como quien cambia de canal. Vamos con los importes oficiales y con la forma de acertar a la primera.
Lo que cuesta, según subas o bajes
Primera sorpresa para mucha gente: el precio no lo pone tu compañía. Son derechos regulados que cobra la distribuidora (la empresa dueña de la red en tu zona) y que la comercializadora te pasa en la siguiente factura. Están fijados en la Orden ITC/3519/2009 y la CNMC los recoge en su guía para cambiar las condiciones del contrato. Por eso la cifra base es la misma tengas la luz con quien la tengas.
Si bajas, solo pagas los derechos de enganche (la CNMC los llama de actuación): 9,04 € más IVA. Da igual que bajes medio kW o tres.
Si subes, a esos 9,04 € se suman dos conceptos por cada kW de aumento:
- Derechos de acceso: 19,70 € por cada kW que subas por encima de lo que tienes contratado hoy.
- Derechos de extensión: 17,37 € por kW, pero solo por la parte que supere la potencia más alta que hayas tenido en los últimos 3 años. Si vuelves a una potencia que ya tuviste en ese plazo, este concepto te lo ahorras.
Con números de una vivienda típica, y el IVA del 21 % sumado, queda así:
| Cambio | Sin IVA | Con IVA |
|---|---|---|
| Bajar la potencia (cualquier cantidad) | 9,04 € | 10,94 € |
| Subir de 3,45 a 4,6 kW | 51,68 € | 62,54 € |
| Subir de 3,45 a 5,75 kW | 94,32 € | 114,13 € |
| Volver de 3,45 a 4,6 kW si ya los tuviste hace menos de 3 años | 31,70 € | 38,36 € |
Queda una pieza: el boletín eléctrico, el certificado de tu instalación. Si tiene más de 20 años, al subir te pueden pedir uno nuevo, y lo mismo si la potencia que pides supera la máxima que admite tu instalación. Lo firma un instalador autorizado y se paga aparte, y ahí el precio ya depende de si basta con revisar o hay que cambiar cableado o cuadro. Pregúntalo antes de pedir el cambio, no después.
¿Cuántas veces puedes cambiarla?
La regla general es una vez cada 12 meses: la distribuidora no está obligada a aceptarte otro cambio antes. La propia CNMC reconoce que, en la práctica, muchas lo permiten más de una vez, sobre todo para subir. Pero «muchas» no es «todas», y aquí no conviene jugársela.
Por eso no me gusta nada el método de prueba y error: bajo a ojo, me salta la luz, vuelvo a subir. Te arriesgas a pasar meses con una potencia que no te sirve. Y aunque te dejen volver, pagas otra vez el enganche y los derechos de acceso (solo te libras de los de extensión). Con dos cambios mal pensados se va buena parte de lo que querías ahorrar el primer año.
Un detalle útil: desde 2021 se contratan dos potencias, una para punta (de 8 a 24 h en días laborables) y otra para valle (de 0 a 8 h, fines de semana y festivos). Si cambias las dos en la misma solicitud, pagas un solo enganche.
Antes de subir, mira qué es lo que salta
Aquí veo el error más caro. Hay quien sube la potencia cuando el problema no era la potencia, y luego le sigue saltando igual. Antes de llamar, fíjate en qué se ha desconectado:

- Toda la casa a oscuras y ninguna palanca bajada en el cuadro: ha cortado el contador inteligente. Eso sí es exceso de potencia. Apaga algo y, según el modelo, se rearma solo al cabo de unos segundos o pulsando su botón.
- Ha bajado el interruptor general de tu cuadro: suele indicar que pides más de lo que aguanta tu instalación (o un cortocircuito). Subir la potencia del contrato no lo arregla; antes tiene que mirarlo un electricista.
- Solo ha bajado una de las palancas pequeñas: ese circuito concreto, cocina o enchufes del salón, va sobrecargado. Reparte los aparatos y listo.
- Ha saltado el diferencial: no tiene nada que ver con la potencia. Suele ser una fuga o un aparato en mal estado, y eso es cosa de electricista, no de la compañía.
Si es el contador, piénsalo un segundo antes de pagar: no poner el horno y el lavavajillas a la vez sale gratis. Para saber qué aparatos son los que tiran de verdad, aquí tienes los electrodomésticos que más luz consumen en una casa.
Cuánta potencia necesitas de verdad (y lo que ahorras bajándola)
El dato bueno no está en tu cabeza, está en tu contador. La web de tu distribuidora (i-DE, e-distribución, UFD o la que figure en tu factura) suele mostrar la potencia máxima que has demandado cada mes. Te registras con tu CUPS y en un rato sabes si vas sobrado o justo.
Mi regla es sencilla: mira los picos de un año entero, quédate con el más alto y déjale un pequeño margen. Si en doce meses nunca has pasado de 3 kW y tienes 5,75 contratados, estás pagando de más todos los días.
¿Cuánto de más? El término de potencia se cobra por kW y día. Pongamos, como número redondo de ejemplo, 0,10 € por kW y día sumando punta y valle (el tuyo viene en la factura). Bajar de 5,75 a 4,6 kW son 1,15 kW menos: 1,15 × 0,10 × 365, unos 42 € al año antes de impuestos. El cambio cuesta unos 11 €, así que se paga solo en pocos meses.
Bajar la potencia que no usas es de los pocos ahorros que se notan desde la primera factura sin cambiar ni un solo hábito. Si quieres el resto del plan, tienes las medidas que sí bajan la factura de la luz en tu casa.
Al revés, si lo que te hace saltar es cargar el coche o poner lavadoras de madrugada, puedes subir solo la potencia de valle, que en muchas tarifas sale bastante más barata. Y si el coche aún está por llegar, echa antes un vistazo a lo que cuesta poner un cargador para el coche eléctrico en el garaje de la comunidad.
Cómo se pide, paso a paso
Se pide a tu comercializadora, no a la distribuidora: por teléfono, en su web o en la app. Ten una factura a mano, porque te van a pedir:
- Nombre y DNI del titular del contrato.
- El CUPS, el código que identifica tu punto de suministro.
- La potencia actual y la nueva, de punta y de valle.
- El boletín, si la distribuidora lo exige.
Con contador inteligente el cambio se hace en remoto, sin que venga nadie, y normalmente queda aplicado en pocos días. El cargo te llega en la factura siguiente. Revísalo: tiene que cuadrar con la tabla de arriba.
Preguntas frecuentes
¿Me pueden cambiar la potencia sin habérselo pedido?
No deberían. El cambio lo solicita el titular del contrato, y la CNMC ha llegado a multar a alguna comercializadora por modificar potencias sin el consentimiento de sus clientes. Si ves en la factura una potencia distinta de la que contrataste, reclama por escrito a la compañía y guarda la respuesta.
Vivo de alquiler, ¿puedo cambiar yo la potencia?
Si el contrato de la luz está a tu nombre, sí: lo pides tú. Si sigue a nombre del propietario, tendría que pedirlo él, o puedes poner antes el contrato a tu nombre, un trámite que la CNMC describe como sencillo y gratuito. Si hiciera falta un boletín nuevo, háblalo con el casero, porque afecta a la instalación de su vivienda.


