La cocina es la reforma parcial que más se hace en España, y también la que más despista a la hora de pedir precio: según a quién preguntes te dirán 3.000 € o 20.000 €, y lo curioso es que los dos pueden tener razón. Todo depende de hasta dónde llegues, porque no cuesta lo mismo cambiar frentes y encimera que levantar el suelo, mover la fontanería y empezar de cero.
Después de años ayudando a propietarios a leer presupuestos, mi consejo es siempre el mismo: antes de pedir precio, decide qué tipo de intervención quieres. Aquí tienes las horquillas habituales en 2026, el desglose partida a partida y los puntos donde se puede ahorrar sin estropear el resultado.
La respuesta rápida: horquillas de precio en 2026
Estas son las horquillas orientativas que se manejan en España para una cocina estándar, de entre 8 y 12 m². Cada obra es un mundo y los precios varían según la ciudad y lo cargada que esté la agenda de los gremios, así que úsalas para situarte y detectar presupuestos raros, no como tarifa cerrada.
| Tipo de intervención | Qué incluye | Precio orientativo |
|---|---|---|
| Lavado de cara | Pintar o cambiar frentes, encimera nueva, grifo, tiradores, iluminación | 1.500-4.000 € |
| Reforma completa sin mover nada | Muebles nuevos, alicatado, suelo, instalaciones revisadas, misma distribución | 6.000-12.000 € |
| Reforma con cambio de distribución | Mover fontanería y electricidad, tirar tabique, cocina abierta o isla, calidades altas | 12.000-20.000 € o más |
Un matiz que casi nadie te cuenta: junto con el baño, la cocina es la estancia más cara de la casa por metro cuadrado, porque concentra fontanería, electricidad, alicatados, muebles a medida y electrodomésticos en muy pocos metros. Por eso una cocina pequeña no sale proporcionalmente más barata: buena parte del coste es fijo.
Y antes de comparar presupuestos, comprueba siempre dos cosas: si incluyen el IVA y si incluyen los electrodomésticos. Son las dos fuentes clásicas de sustos.
En qué se va el dinero: el desglose partida a partida
Si pides un presupuesto y te llega en tres líneas, devuélvelo. Necesitas el desglose por partidas para poder comparar entre empresas y saber dónde recortar. En una reforma completa de cocina, el reparto habitual se parece a esto:
- Muebles y encimera: la partida reina, puede llevarse en torno a un tercio del total. La horquilla es enorme: no cuesta lo mismo un módulo de melamina con encimera laminada que muebles lacados a medida con encimera de cuarzo o porcelánico.
- Albañilería y revestimientos: demoler la cocina antigua, levantar el suelo si procede, alicatar y rematar. Si el suelo y los azulejos existentes están en buen estado, aquí hay margen de ahorro.
- Fontanería, electricidad y gas: renovar tomas de agua, desagües, enchufes y, en pisos antiguos, el circuito completo. Es lo que menos se ve y lo que menos conviene recortar, porque abrir la pared dentro de dos años cuesta el doble.
- Electrodomésticos: según la gama pueden suponer varios miles de euros, y muchos presupuestos de reforma no los incluyen. Si toca renovarlos, fíjate en la etiqueta energética: el IDAE explica cómo leerla y qué consumo puedes ahorrar cada año.
- Pintura, iluminación y remates: proporcionalmente lo más asequible, aunque una buena luz de trabajo sobre la encimera marca la diferencia en el día a día.

Un truco que no falla: cuando un presupuesto es mucho más barato que el resto, busca la partida descrita de forma vaga ('a valorar en obra', 'según necesidad'). Ahí suele esconderse el sobrecoste que aparecerá a mitad de obra.
Lo que de verdad dispara el precio
Mover la zona de aguas es el encarecedor número uno. Cada vez que el fregadero o el lavavajillas cambian de pared hay que hacer regatas, desplazar desagües respetando su pendiente y, a veces, tocar la instalación de gas. Mantener el fregadero donde está, o muy cerca, es la palanca de ahorro más potente que existe en una cocina.
El segundo factor es el estado de partida. En un piso de los años 70 u 80 con la instalación original, lo sensato es renovar fontanería y electricidad completas aunque no estuvieran en el plan, y eso suma. En una cocina de los 2000 en buen estado, puedes concentrar el dinero en lo que se ve.
El tercero, los materiales, y muy en especial la encimera: entre una laminada y una de piedra natural o porcelánico de gran formato puede haber miles de euros de diferencia en la misma cocina.
Un aviso si estás pensando en tocar algo más que la cocina: a partir de dos o tres estancias suele compensar agrupar gremios y plantearlo como una sola obra. Échale un ojo al precio de una reforma integral de un piso antes de decidir, porque el coste por estancia baja. Y recuerda que una cocina actualizada es de lo que más revaloriza un piso de cara a venderlo o alquilarlo; si te pica la curiosidad, aquí explico cómo valorar tu vivienda antes y después de la obra.
Cómo pagar menos sin que se note
Hay recortes que se notan a los seis meses y recortes invisibles. Estos son los que yo recomiendo:
- Mantén la distribución. Ya lo he dicho arriba, pero es que es el grueso del ahorro posible.
- Si los muebles están sanos por dentro, cambia solo frentes, encimera y tiradores. El resultado sorprende y el coste se divide por tres o por cuatro.
- Mezcla calidades con cabeza: invierte en encimera, herrajes (bisagras y guías de cajón, que se abren mil veces al año) y grifería, y ahorra en acabados decorativos que puedas cambiar más adelante.
- Pide al menos tres presupuestos desglosados y compáralos partida a partida, nunca solo por el total.
- Antes de empezar, avisa a tu aseguradora y comprueba qué cubre tu seguro de hogar durante la obra (daños de agua, roturas a vecinos): dos llamadas que pueden ahorrarte un disgusto serio.
Para cerrar con un número en la cabeza: para una cocina de unos 10 m², con calidades medias y sin mover la zona de aguas, un presupuesto realista en 2026 ronda los 8.000-10.000 € sin electrodomésticos, más un colchón del 10 % para imprevistos. Si te piden mucho más, pregunta por qué. Y si te piden mucho menos, también.
